|
Convivencia
Preparo el mate, abrazo el termo y voy caminando hacia
la secretaría, de paso pongo un toco de leña en la quematute,
muevo un poco los palos adentro, miro el fuego y disfruto del calorcito
amigo por unos instantes... entonces mi mirada recorre el patio y contemplo
la bañera de plantas, el corazón, las dos ventanitas, la
claraboya...
Respiro profundo; me sebo un mate, siento el gusto amargo y estimulante
de la hierba...
El timbre fuerte de la puerta me llama a seguir camino...
La computadora esta prendida y Nieves habla por teléfono.
Empiezan a llegar las alumnas del Ballet y la música de la casa
se hace más fuerte.
Un día como cualquier otro y especial por ser hoy.
La convivencia es algo que nombramos en nuestros folletos como una de
las herramientas del trabajo.
¿Cómo se usa esa herramienta?
¿Qué queremos decir con convivencia como herramienta?
Bueno si nos cuestionamos de esta forma, me viene como respuesta que algo
para ser una herramienta tiene que estar en acción.
Si todos los días me encuentro con el mate, el fuego, la casa,
las personas, la música y sigo sin mirarlas; aún que por
el espacio/tiempo de una respiración, si cruzo a alguien en el
medio de mi apuro y no le doy ni una guiñada... la convivencia
se pierde como agua por una junta mal apretada...
Cuando llevo por la calle la energía que intercambié en
una clase, en una individual, y permito que esa cosita nueva que me tocó
y me izo bien transborde de mi por el camino sin tener que hacer nada
más especial que apenas dejarme disfrutar de este contacto; es
que estoy haciendo de la convivencia un instrumento, una herramienta para
mi relación con el mundo y principalmente conmigo mismo.
Regina.
Convivencias en la Naturaleza
La idea de hacer convivencias afuera de Montevideo, sea por todo un fin
de semana o simplemente para pasar un día entero con actividades
en la Naturaleza, siempre nos llena de alegría y entusiasmo. El
simple acto de organizar el viaje; las cosas para llevar, la comida para
compartir ya nos va sintonizando con el ejercicio placentero de compartir
el cotidiano.
En el Balneario Solís, mágico lugar a unas 2hs de Montevideo,
con playa y paseos por el bosque, tenemos una casa que está ambientada
para el trabajo y donde el disfrute de la tranquilidad y el silencio,
recibe y acoge los grupos que organizamos para los trabajos de Convivencia.
Cursos Intensivos
Anualmente se realiza por lo menos un curso con personas del exterior
que vienen a formarse o participar de las actividades aquí, y generalmente
se hace con una convivencia fuera de la ciudad. La casa del Balneario
Solís es siempre la preferida para eses encuentros.
Cantina
La Cantina es uno de los lugares más nuevos de la casa, la idea
de poder tener un espacio donde las personas puedan consumir un alimento
sano, hecho con todo cuidado, con productos naturales y además
estar un rato conversando, compartiendo el momento de comer en tranquilidad,
o leyendo un libro mientras espera la hora de la clase; siempre estuvo
presente en nuestro proyecto y este año 2005 pudimos concretarlo
después de que se hizo un arreglo en el espacio donde esta la claraboya.
La cantina también es un lugar donde se puede compartir los trabajos
de plástica, fotografía, poesía, etc.
Después de una llamada a todos los alumnos que se interesasen en
llevar adelante el proyecto nos llegó la propuesta de "La
Cañada" de Albertina y Luciana, y estamos contentos de haber
concretado este sueño.
La Cañada
Un espacio dentro del espacio para ver, disfrutar, alimentarse, pasar...
detenerse... ver...
llevarse un perfume, un gusto, una imagen, seguir... bailar, soltarse,
jugar...
|